El agua siempre ha sido una parte fundamental de nuestras vidas, constantemente en busca de bienestar a través de ella seleccionamos lo mejor para nuestro ego.
Pero para nuestro sistema ¿qué agua debemos elegir?
La respuesta a esta pregunta es bastante simple, hay dos normas que definen el tipo de sistema y la calidad del agua que debemos suministrar.
Son respectivamente la UNI 8065 de 06/1989 y la DM de 26 de junio de 2015 conocida como "Decreto de Requisitos Mínimos".
La norma UNI 8065:1989 establece los parámetros químicos y físicos del agua en los sistemas de fontanería para uso civil a:
Aspecto: transparente
pH: superior a 7
Hierro (como Fe): < 0,5 mg/kg
Cobre(como Cu): < 0,1 mg/kg
Dureza: 15
Además, dependiendo del tamaño del sistema, obligan o recomiendan la filtración; pero para poder tratar, necesitamos saber qué tenemos. De ahí la segunda pregunta:
¿Qué obtenemos de la red pública de distribución de agua?
Todas las centrales de abastecimiento de agua están obligadas, según las normas de calidad ISO 22000, a comprobar, registrar y publicar periódicamente la "ficha técnica" del agua que suministran. Podemos encontrar fácilmente estos datos en Internet o llamando al servicio local.
Con estos datos podemos elegir nuestros tratamientos para que tengan el máximo rendimiento y eficacia.
Corte de calidad del agua en el país de Gargallo en el 2º semestre de 2018
¿Qué debemos hacer para tratar el agua de la mejor manera posible y garantizar no sólo el ahorro energético, sino también una larga vida útil de nuestros productos y sistemas?
En este capítulo pasamos a un ejemplo práctico, en la tabla "Extraer la Calidad del Agua distribuida en el pueblo de Gargallo en el 2º semestre de 2018" aparece el tipo de agua suministrada por el acueducto de Gargallo.
Nuestros valores de referencia son:
Conductividad: La conductividad eléctrica proporciona una medida indirecta de la concentración de sustancias disueltas en el agua y en consecuencia de su salinidad.
Dureza: La dureza se refiere principalmente al contenido de sales de calcio y magnesio.
De los datos de la tabla, podríamos deducir fácilmente que en el interior de nuestra instalación circula agua bastante ácida, lo que a medio y largo plazo podría provocar la corrosión o endurecimiento de las juntas de algunos componentes de la instalación o de nuestros electrodomésticos.
Si, como medida preventiva, añadimos un filtro, que siempre es recomendable, y un dispensador de sal para reducir el riesgo de corrosión, podremos asegurar una larga y feliz vida a nuestros sistemas y electrodomésticos.
Extracto Calidad del agua distribuida en el pueblo de Gargallo en el 2º semestre de 2018