La sostenibilidad como estrategia empresarial
Escasez de recursos, volatilidad de los precios, interdependencia entre países... dificultades todas ellas que experimentamos y afrontamos a diario y que exigen cada vez más capacidad de adaptación y resistencia.
A este ritmo, ¿qué nos espera en el futuro?
Una respuesta, probablemente la única, está contenida en las políticas de sostenibilidad promulgadas por los principales responsables mundiales hace unos años.
Así pues, tratemos de entender qué se esconde tras el término sostenibilidad, una palabra de la que se abusa mucho, pero que en los próximos años tendrá un impacto significativo en la vida cotidiana de cada uno de nosotros, como empresas y como individuos.
El desarrollo sostenible se define como: el desarrollo económico y social que garantiza la satisfacción de las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de satisfacer las de las generaciones futuras. (Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU, 1987).
Para lograr el desarrollo sostenible, es importante armonizar tres elementos clave: el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente.

El 25 de septiembre de 2015, la Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en la que traza las líneas de actuación para los próximos 15 años.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que componen la Agenda 2030 representan el plan de acción mundial para erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad para todos.
Los 17 objetivos se refieren a diferentes ámbitos del desarrollo social, económico y medioambiental, que deben considerarse de forma integrada, así como los procesos que pueden acompañarlos y fomentarlos de forma sostenible.
A su vez, el Pacto Verde Europeo es parte integrante de la estrategia de la Comisión Europea
para implementar la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Con el European Green Deal, Europa aspira a ser el primer continente en alcanzar la neutralidad climática convirtiéndose en una economía moderna y eficiente en el uso de los recursos.
El Pacto Verde Europeo es prácticamente una política de transformación verde, un pacto en el que los distintos actores del sistema tienen que encontrar un nuevo equilibrio en el que vivir:
Se trata de una nueva estrategia de crecimiento destinada a transformar la UE en una sociedad justa y próspera con una economía moderna, eficiente en el uso de los recursos y competitiva que no genere emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 y en la que el crecimiento económico se desvincule del uso de los recursos.
La siguiente figura ilustra los distintos elementos del Pacto Verde.

Dado que la transición conllevará cambios sustanciales, la participación activa de los ciudadanos y las empresas y la confianza en la transición son cruciales para que las políticas funcionen y sean aceptadas.
La actividad económica tendrá que volverse sostenible, el uso de bienes y servicios ya debe diseñarse teniendo en cuenta la sostenibilidad y la circularidad.
LA SOSTENIBILIDAD se convierte en la estrategia de la empresa:
Dirigir la propia empresa de forma sostenible significa, ante todo, gestionar de forma eficiente y estratégica los recursos disponibles, ya sean naturales, financieros, humanos o relacionales. De este modo, se genera valor para la empresa y se puede contribuir al crecimiento, la mejora y el desarrollo socioeconómico de las comunidades en las que opera y de los actores que componen su cadena de valor.
¿Cómo implantar la sostenibilidad empresarial?
El primer elemento a tener en cuenta se refiere a los valores y al modelo de gobernanza de la empresa. Ambos deben integrar los principios de la sostenibilidad.
Un segundo elemento, por su parte, se refiere a la sostenibilidad del producto (o servicio) durante su ciclo de vida, en línea con los principios de la economía circular, de modo que las cadenas de suministro sean capaces de regenerarse, de modo que ya no tengan que hacer frente a las dificultades mencionadas al principio del artículo.
El tercer elemento puede identificarse en la dimensión operativa, es decir, la integración de los principios de sostenibilidad en los procesos empresariales. La sostenibilidad es transversal a todas las funciones y procesos empresariales porque no sólo afecta a "lo que hace la empresa", sino también a "cómo lo hace".
Para que se practique de verdad, la sostenibilidad empresarial debe formar parte de la cultura de la empresa. Muy a menudo, sin embargo, la creación de una cultura empresarial orientada a la sostenibilidad corporativa requiere la consolidación de prácticas sostenibles dentro de la empresa. Por eso es importante que, incluso en ausencia de una cultura corporativa específicamente orientada a la sostenibilidad, las empresas emprendan un camino, a menudo hecho de pequeños pasos, que conduzca a la integración de la sostenibilidad en su forma de operar, sentando así las bases para una verdadera transformación de la cultura corporativa hacia la sostenibilidad.
Y también en IDRAL se ha empezado ya a prestar atención en esta dirección y se han dado algunos pasos en el largo camino de la sostenibilidad, por citar sólo algunos:
- Ampliación de la fábrica en 2020, respetando todas las medidas útiles para optimizar la eficiencia energética y climática, tanto en términos de distribución como de materiales utilizados;
- Sustitución de las luminarias tradicionales en toda la fábrica por lámparas LED;
- Sustitución de las calderas tradicionales por calderas de condensación;
- Recuperación del 100% de los restos de mecanizado de latón para su reutilización como materia prima;
- Máxima atención y concienciación hacia la recogida selectiva de los materiales resultantes de todos los procesos de la empresa;
- Utilización de paños técnicos de limpieza reutilizables;
- Sustitución de las bolsas de plástico de los envases por bolsas de material biodegradable;
- Utilización de papel reciclado como material de relleno de las cajas de envío;
- Uso de cajas con la etiqueta FSC;
- Instalación de dispensadores con filtro de agua para reducir el uso de botellas de plástico por parte de los empleados;
Y se están aplicando otras medidas:
- Revisión continua del embalaje con vistas a la sostenibilidad (plástico de burbujas biodegradable, uso de papel y palés reciclados FSC, cintas adhesivas biodegradables, etc.);
- Revisión de los procesos de oficina para minimizar el uso de papel, aprovechando al máximo el archivo informatizado y la comunicación digital;
- Sustitución de las instrucciones en papel del interior de los envases por códigos QR impresos en la etiqueta del exterior de las cajas;
- Instalación de un sistema fotovoltaico;
- Revisión del proceso de diseño y adquisición de mercancías, dando preferencia a las soluciones que permitan una cadena de suministro lo más sostenible posible, siempre que sea técnicamente factible;
- Mejora continua de la eficiencia energética y climática de las instalaciones de la empresa.
Poco a poco les iremos informando de nuestros avances en el camino de la sostenibilidad, conscientes de que nos enfrentamos a un enorme reto con repercusiones inimaginables para nuestro futuro y el de nuestros hijos.
por Ing. Chiara Vasconi
Directora Administrativa